Los días fueron pasando más rápido de lo que esperaba, entramos en una extraña rutina que se me antojó cómoda. Trabajaba algunos días por la mañana, estudiaba otros días por la tarde, iba al gimnasio para entrenar con Cade, eso último jamás pensé que lo diría. ¿Yo? ¿Ejercicio? ¡Ja! Pero lo que me hacía realmente feliz es la paz que estaba sintiendo. Veía a mamá algunas veces a la semana e incluso vi a Mia y Ben una vez: La semana pasada Cade fue a llevarle unos papeles a Thomas luego de salir d