98: Voy a volver.
Thomas no respondió, se quedó en silencio, mirándonos fijamente antes de asentir leve y continuar la comida. El resto de la cena pasó más tranquila, sin tanto estrés. Por mi parte, me mantuve en silencio, escuchando las conversaciones. Había algo turbio en la forma que no podía apartar la mirada de mi hermano y esos dos niños que se parecían a nosotros, como él Cloe y Keydan hablaban con ellos como si fueran parte de esa familia desde hace años. Incluso Mia le pidió a mi madre que acomodara su