Era lunes y ya eran las 10:00 am, había tensión estábamos en la sala de juntas esperando al importantísimo cliente. De repente apareció una rubia despampanante, con impresionantes curvas, vestida con un vestido color vino muy elegante, acompañada de un viejo anciano.
Es su sugar pensé, era lo más lógico, generalmente tipas así no tenían mucho cerebro, o al menos era mi percepción de las cosas.
Cassandra, siempre es un placer verte – dijo Duncan saludándola con un beso en la mejilla.
El gusto si