Me quedé hasta tarde en la oficina, eran como las 6 y ya no había nadie y por alguna razón decidí subir al quinto piso. Las luces estaban encendidas, tal como lo esperaba, me acerque a su oficina y en cuanto me vio dijo.
¡Vaya, sigues aquí!
¿Tienes un minuto? – pregunté
Para ti siempre – dijo y yo me reí
Sé que hicimos un contrato, pero me gustaría anularlo. – dije
¿Estás segura? – pregunto y en su cara se veía una pequeña sonrisa de satisfacción
No todo, pero si cuando estemos con Glenn, ambos