Mundo de ficçãoIniciar sessãoMetía la maleta en el maletero del coche de Maiko, al mismo tiempo que Mika tiraba de mi vestido para que le echase cuenta, pues llevaba toda la mañana insistiéndome para que no me fuese.
Me agaché junto a ella y la abracé fuerte, mientras la niña lloraba, pues no quería que me fuese. Me separé de ella para limpiarle las lágrimas…







