Por un momento pensé que no lo dirías – aseguraba mientras el aparcaba su coche en el garaje de su casa.
No me gusta que la gente sepa que eres para mí – aseguró mientras apagaba el motor y miraba hacia mí – tengo muchos enemigos. Si Ivanov supiese cuanto me importas…
Entiendo – comencé, dándome cuenta de que él tenía una raz