99. MI ESPOSA TIENE UN AMANTE
Despierto temprano, la emoción vibrando en mi pecho ante la inminente visita a la Hacienda Amanecer. Dicen que es aún más grande que la de mi esposo, y, por lo tanto... más próspera. Si tan solo hubiera esperado un poco más, habría sido yo, y no la tonta de mi hermana, quien fuera su mujer.
¿Por qué me dejó creer que solo era un simple peón? ¿Por qué nunca me confesó que por sus venas corría sangre Ortega? De haberlo sabido, lo habría ayudado gustosa a recuperar su nombre, su legado... y habría