PARTE II. CAPÍTULO 37
—¡¿Puedes dejar de hacer estupideces y de arrastrar a tu hermana contigo?! —preguntó a los gritos Manuel, el padre de tres mujeres profesionistas y, al parecer, todas igual de egoístas y de tontas.
Pero, diferente a lo que podía parecer, Manuel Carson no estaba molesto, él estaba un poco desilusionado y muy preocupado de cómo se podrían poner las cosas en el futuro porque, aunque Meredith no paraba de decir que eso era lo mejor, lo cierto era que ella estaba renunciando a lo que no debería renu