PARTE II. CAPÍTULO 26
Meredith suspiró mientras cerraba los ojos con fuerza y sentía que su cabeza estallaba.
Ni bien había despertado a media noche, cuando sus hijos pidieron de comer, Alejo le contó que Sabino le había comentado todo sobre esa solución que ella había ideado, y para la cual había solicitado el apoyo que Sabino decidió darle.
Alejo no la dejó tranquila hasta que sintió que Meredith, tal como ella misma lo decía, estaba bien con esa solución que, seguramente, le había destrozado el corazón cuando la