—Entonces —habló Armando Darrell que, por esa noche, cenaría con Alejando y Emilia algo que la joven había preparado—, ¿cuándo se casarán? Quiero una fecha.
Alejandro y Emilia se miraron uno al otro sin saber qué responder, pues, era cierto que el tiempo seguía pasando y ellos, aunque ya habían dicho que se casarían, en realidad no habían puesto una fecha, porque habían estado demasiado ocupados disfrutando de su vida juntos.
Y es que, para ser francos, estaban cómodos como estaban y en donde es