—Es normal —dijo el médico luego de revisar al hombre y de escuchar sus preocupaciones—. Hasta que tu sistema no se deshaga de toda la sustancia, tu cuerpo estará reaccionado de manera extraña, pero es normal. Lo que puedes hacer es tomar mucha agua, hacer ejercicio y comer sanamente, en lo que tu cuerpo lo desecha todo.
Alejandro asintió y miró a Emilia, que, desde la puerta de la habitación, se abrazaba a sí misma, sintiendo el corazón en la boca.
Ella intentaba no pensar demasiado en el pasad