Capítulo 32. Secuestro de Jennifer
En la selva, entre Venezia y Columbia…
El Narrador:
Brutus, llegó donde estaban los cayucos y los tres hombres que los custodiaban. Apenas, le vieron, se subieron de inmediato, obedeciendo las órdenes de este. Ellos, remaron con rapidez ante el temor de la pérdida de su líder.
En pleno mar abierto, una comisión de la guardia costera, los detuvo, preguntando hacia donde iban. Ellos, alegaron ser vecinos del lugar e iban al otro lado de la costa, en busca de comida y medicina, para sus familiares