Capítulo 28. Despedida
Brad:
Me sentí en el paraíso, al escuchar esta confesión de la mujer que tanto amo, así como de sus exigencias, especialmente la de querer mi exclusividad. Lo mismo pienso yo. Así, que cerré mis ojos y me dedique a disfrutar de sus caricias.
«Parece increíble, que a pesar de ser Jenny una novata en este arte, haya aprendido tan rápido como excitarme. De seguir así, me tendrá en sus manos en muy poco tiempo y no me gusta sentirme sometido, ni domado por alguien».
«¿Qué te pasa Brad? No y que que