NICK.
SEMANAS DESPUES.
Entró al lugar tan conocido para mí, hay poca gente aquí y algunos me conocen, solo me sonríen y los saludo con un asentimiento de cabeza.
Tomo asiento y veo hacia al frente, aquí no hay una cruz, una estatua o algo, solo sabemos que Él está aquí.
En este momento siento rabia, indignación, dolor, decepción, rabia y amor. A pesar de lo que me enteré de Liz, aún la amo y todavía mucho más, en estos días que estuve afuera pensé que la olvidaría, pero no.
La pienso.