Elizabeth
Las palabras del Diablo continuaron rondando mi mente como un veneno, un enigma que no podía resolver. "Hay un hombre, muy cerca de ti, que siempre ha estado en mi bolsillo". ¿A quién se refería? ¿Cómo podría alguien tan cercano a mí estar trabajando con él? La idea era tan aterradora como plausible, y sabía que no podría encontrar la paz hasta descubrir la verdad.
Después de una noche en vela, decidí que no podía quedarme sin hacer nada. Necesitaba respuestas. No solo por mí, sino por