ELIZABETH.
La confesión que le hice a Nick sobre mi pasado me había aliviado un poco, pero no lo suficiente. Había compartido la historia de cómo había llegado a adoptar a Ela, pero la culpa y el miedo seguían pesando sobre mí, especialmente la verdad sobre Callie, que aún ocultaba. A pesar de que Nick me había consolado y había prometido que siempre estaría a mi lado, no podía sacudirme la sensación de que algo oscuro se cernía sobre nosotros, amenazando con destruir todo lo que habíamos constr