Nick
Habían pasado algunos días desde que regresamos de las montañas, y aunque Elizabeth y yo habíamos comenzado a planear nuestra boda con entusiasmo, noté que algo en ella había cambiado. Había una distancia, una frialdad que no estaba ahí antes. Intenté no darle demasiada importancia al principio, pero cuanto más lo pensaba, más me inquietaba.
Decidí que sería una buena idea invitarla a mi departamento. Aunque habíamos pasado mucho tiempo juntos, nunca había tenido la oportunidad de mostrarle