—Esto no es lo que piensas...esto, sólo se despertó por ti...¿Cómo es eso de que seré padre?
Aziel dio un paso atrás, sintiendo como si alguien lo hubiera golpeado.
Las palabras de Naiara le golpearon con tal fuerza que, por un momento, no pudo reaccionar. No sabía cómo había llegado a ese punto. ¡No podía recordar lo que había hecho para terminar en esa situación! ¿Cómo que está embarazada?¿Cómo rayos?
—Dios...me irritas de verdad...eres un hijo de la gran muralla. Te digo que me embarazaste.