Tres semanas y media atrás...
Aziel llegó a Atlanta con la mente inquieta, después de un largo vuelo desde la isla.
La ciudad se extendía ante él, desconocida, llena de nuevas posibilidades y preguntas sin respuesta. Sabía lo que quería: respuestas sobre su cuerpo, sobre su vida, sobre lo que realmente sentía. No podía seguir viviendo con la incertidumbre, sobre todo después de los incidentes que lo habían marcado tanto en el último tiempo.
Lo primero que hizo fue llamar a Renata. La italiana,