Dexter estaba en una floristería, recordaba la enorme sonrisa de su esposa al ver aquellas rosas.
Se acercó al lugar y observo la enorme cantidad de rosas que había en el sitio, una sonrisa asomo en sus labios, se la imaginaba emocionada recibiendo ese ramo.
—¿Puedo saber que estás planeando? —Pregunto Héctor con curiosidad.
—Le gustan las rosas, ¿lo sabías?
Héctor se quedó mirando a su jefe, acaso estaba hablando de comprarle rosas a su amada esposa.
Eso era algo que nunca la había visto h