Mundo ficciónIniciar sesiónGrecia sintió su corazón latir fuerte dentro de su pecho y sin pensarlo corrió hasta la habitación de su hijo, abrió la puerta y ver los ojitos de su pequeño le inundó de felicidad.
—¡Mi bebé! —gimoteo acercándose a él.
—Mami —susurró estirando sus manitos para que ella pudiera cogerlo, pero los cables no se lo permitían.
—Tranquilo mi amor, aquí







