Mundo ficciónIniciar sesiónEl vaso de cristal resbaló de las manos de Grecia sin poder evitarlo, mientras un dolor agudo se apoderó de su corazón; el pecho le dolía sin razón aparente.
—¡No des ni un solo paso más mamá o te cortarás! —gritó Guillermo al ver a su madre temblar.
—Estoy bien —susurró, pero era una mentira.
Grecia sentía que el aire empezaba a faltarle y el ardor en los pulmones s







