Mundo ficciónIniciar sesión—Pero tú no eres una mujer inocente Grecia y los dos lo sabemos. Una verdadera lástima porque tenía el amor de un hombre que lo daba por ti. Guillermo Mendoza te amo con todo su ser, pero lo que le hiciste no tiene perdón, ¡murió por tu culpa! —gritó perdiendo el control de sí mismo. La vio palidecer ante sus palabras y eso incendió su furia.
—No tienes derecho de hablar de Guillermo, no sabes nada de &eacu







