Mundo de ficçãoIniciar sessãoGrecia observó su labio partido, dolía, pero no como lo hacia su corazón. No entendía el motivo de sentirse tan herida, Diego no era nadie en su vida, solo un tipo arrogante y estúpido, eso era todo.
—¡Cielos! ¡¿Qué te ha pasado?! —gritó Nancy al verla
—No es nada, me golpeé sin querer con la rama de un árbol, no me di cuenta que estaba en mi camino —dijo apartándose







