Al salir y cerrar la puerta Charlie lo observó esperando que hablara.
Fabián agacho su mirada y una lágrima salió. “Sebastián ya no está”.
Charlie levantó su rostro hacia arriba y cerró sus ojos, estaba triste porque su amigo se había ido.
Fabián le dijo. “Busca al tío de Sebastián”.
Charlie desanimado negó. “Hablaré con él después, sé que querrá encargarse de Eva”.
Fabian lo interrumpió. “No es eso. Sebastián… estaba vivo, ese hombre lo tenía en su casa”.
Charlie frunció el ceño. “¿Qué d