Gregorio dejó su teléfono en la mesita de noche, giró hacia la cama, en ella, Clara estaba dormida recostada
Él la había sacado del bar y la llevó a su departamento, para que cocinara y lo atendiera ahora que el dinero era poco no podía contratar a una empleada, por las noches abusaba de ella sin control, ella no tuvo oportunidad de negarse, Con amenazas y promesas Gregorio le había ofreció una gran cantidad de dinero si aceptaba irse con él