Julia miró a su amiga y le preguntó muy seria. “¿Te gusta?”.
Eva se levantó de la silla nerviosa y aleteando en el aire. Cómo crees eso … Es un niño por Dios”.
Julia la miraba caminar por la oficina. “Pero no te alteres es solo una pregunta, si tu no está interesada puede que yo sí, es guapo, joven y al parecer es adinerado es perfecto”.
Eva miró a Julia. “Pero es muy joven”.
Julia negó. “y eso que, estamos en una sociedad libre y abierta, no veo lo malo”.
Eva negó y se sentó de nuevo en la