Un mes después…
Sebastián estaba de pie en una ventana de barrotes, llevaba un pijama blanco, su barba era larga y nada cuidada.
“¿Cuánto tiempo más?”.
Giro para preguntarle al doctor que estaba sentado cerca.
“Dos o tres meses, te has recuperado mejor que muchos en este tiempo, tu resistencia es grande”.
Sebastián asintió. Tenía entrenamiento militar que su abuelo le pidió que tomara, había muchos enemigos cerca que querían deshacerse de él, ese entrenamiento le ayudo a superar rápidamente