Fabian giro para ver al hombre en el escritorio. “Quiero irme”.
El hombre sonrió, abrió un cajón y sacó una pequeña bolsita, se levantó y caminó hasta Fabian. “¿Por qué tan pronto? Deberíamos celebrar…” Puso la bolsita con polvo blanco frente a Fabián, el apretó las manos, estaba tratando de controlar su adicción.
Fabian rasco su nuca, tenia que controlarse. Trago grueso y repitió. “Quiero irme”.
El hombre frunció el ceño y suspiro. “Está bien déjenlo que se vaya”. Se acomodo en su silla y