Susan se encontraba sentada en la sala cuando una de las empleadas también vino a recoger algo de la mesita, Susan se sentía cansada, pero quería alcanzar el control de la televisión así que se coloca de pie, no quería molestar a la chica que estaba por realizar la limpieza.
— ¿Se cree la persona más buena que no es capaz de dar ni siquiera una orden? — La voz de la empleada ha tomado por sorpresa a Susan que la mira de manera sorprendida.
— ¿Disculpa? — Pregunta Susan.
— No tiene por qué hacer