— Yo lo hice, firme un contrato de exclusividad con Maximus Albani, no quería que tú o mi hermano estuvieran metidos en Guerras por mujeres marcadas como presas, no soportaría que por mi culpa se de inicio a una Guerra de Organizaciones, no quería que supieras que estaba marcada, y todo es mi culpa, todo fue por mi maldita culpa, por ir sin custodia a Roma — Helen le sostuvo la mirada a su padre — Lo siento papá, sé que seré tu mayor decepción, pero he aceptado ser la Amante del CEO — Aquellas