— Tal parece que voy a encontrarte en cada momento de mi vida — dice Delia con maldad en su mirada.
— La mala suerte que atraigo porque déjame decirte que no tengo ni la más mínima de las intenciones de verte, señor Campbell no digo lo mismo para usted, que tengan un buen resto de jornada — Susan pudo sentir que los ojos negros tenían una muy baja intensidad, mientras Sandra se mantuvo al margen, pero con la duda flotando en su mente, Dalia estaba con James, bueno aquel era el pensamiento de Sa