C97-¿TE SIENTES TENTADA?
El primer amanecer en la mansión después de la tregua no trajo paz.
Elizabeth abrió los ojos con la sensación de que algo estaba fuera de lugar. El calor del sol se colaba por las cortinas y el silencio de la habitación contrastaba con el sonido que venía del jardín: risas y no eran risas cualquiera, eran profundas, masculinas, mezcladas con los balbuceos de sus hijos.
Se levantó y, con el corazón acelerado, fue hasta la ventana. La imagen la golpeó como una flecha dir