C70- ALFA IMPLACABLE.
C70- ALFA IMPLACABLE.
El auto se detuvo frente a una mansión enorme, de fachada blanca, ventanales altos y rejas negras que parecían brillar bajo la luz artificial de la calle. Elizabeth se inclinó un poco para mirar mejor, su pecho se agitaba con nerviosismo, mientras Melinda pegaba la cara contra el vidrio con los ojos bien abiertos.
—Eli… —susurró la niña, frunciendo el ceño—. Esta casa es rara.
Elizabeth no pudo evitar reír, aunque sus manos sudaban contra su falda.
—No es rara, amor. Aquí