La bella Elfa, parpadeaba sus ojos verdes claro tratando de entender lo que acababa de escuchar del apuesto lobo que seguía en su habitación, quería preguntarle si había escuchado mal
— No me mires así, no estoy jugando, soy tu alma gemela, sé que puedes sentirlo, te sientes atraída a mí, puedo oler tu excitación, querida
A Rocío se le pusieron rojas las mejillas, ¿cómo era eso posible, ¿y como era que su traicionero cuerpo reaccionaba de esa forma que nunca antes había sentido? solo por tener