Paolo regresó al hospital, no quería dejar por mucho tiempo sola a su mate, ella parecía estar muy vulnerable y renuente a separarse de él, eso era muy normal entre destinados que recién se encontraban, pero antes pasó por la posada donde se hospedaba el Alfa Franco y su beta Rogelio
El principe tocó la puerta, conocía el olor de ese par de lobos ellos estaban ahí
— Pero que tenemos aquí, ¿ustedes dos todavía no han tenido suficiente? dijo Paolo, al entrar
— Príncipe Masherano, ¿qué haces aq