El Alfa Salvatore, subió de prisa a acostar a su luna y dejarla cómoda con la cachorrita, pero bajó casi de inmediato a escuchar las palabras que ese Ángel tenía para decir, su manada también corría peligro si los vampiros los atacaban por sorpresa
— Eso que dices es muy grave, no podemos permitir que los no muertos sigan en las sombras confabulando contra nosotros y las otras razas para matarnos — bajaba las escaleras el imponente Alfa Luciano
— Pues es así como lo escuchas, estoy aquí pa