Al día siguiente, como los cachorros seguían castigados y no podían salir del castillo a menos que salieran con su tío Camilo, el cual estaba huyendo de ellos revisando los puestos de los centinelas, decidieron invitar a unos cuantos amiguitos
El Alfa le había hecho el amor a su luna hasta altas horas de la madrugada, Isabella seguía durmiendo profundamente, la actividad había sido bastante intensa y su cuerpo estaba agotado
En cambio el rey estaba más vivo y con más energías que nunca, hacerl