Camilo, llegaba al hospital junto a su mate, llevaba todas las cosas que podría ocupar un recién nacido, dentro, en la sala de expulsión, Isabella, hacía todo lo que podía para ayudar a nacer a su cachorro
— Tu puedes, cariño, solo un poco más
— Luciano, ya no tengo más fuerzas, he estado pujando desde hace mucho pero el cachorro no nace, ya no puedo más — La reina pegaba su frente a la de su Alfa, estaba completamente agotada y muy dolorida por las contracciones
— Solo un poco más, mi