La supervisora se quedó sorprendida de que alguien la reprendiera
— Solo estamos jugando, no pasa nada, ¿cierto, Aneli?
— Si pasa, no voy a seguir tolerando este mal trato, he dicho que renuncio, voy a denunciarla ante los jefes, esta injusticia no se va a quedar así — la jóven loba no se iba a quedar callada
— ¿Dime dónde están los jefes para denunciar este maltrato laboral — pidió el beta
— No es necesario, ella dijo que ya se va de la empresa, es solo una empleada más, es lo mejor,