Capítulo 29. Todos contra Kaire.
—No hagan ruido que van a despertar a Rayito —le dijo Erika a sus hijos, porque no quería que despertaran aún a la niña.
Debía mentalizarse para poder lidiar con una personita tan enérgica como ella, agradecía que sus niños habían sido bastante tranquilos y obedientes desde que eran unos bebés.
Pero la advertencia llegó muy tarde porque Santi se tropezó con algo y despertó a la pequeña.
La niña abrió los ojos lentamente, y se incorporó cuando los vio vestido.
—¿Para dónde van sin mí? —interrogó