Capítulo 30. La trampa.
De pronto la mujer se dio cuenta de la expresión inescrutable de Julián, parecía como si su rostro hubiera sido esculpido en piedra, la enfermera cerró la boca palideciendo en el acto.
Julián estaba petrificado, no podía creer lo que estaba escuchando.
—Por favor no deje de hablar, siga explicándome el proceso, creo que ha pasado tanto tiempo que no recuerdo —dijo esbozando una media sonrisa, para darle confianza a la enfermera.
—Si claro, son más de cuatro años, eso suele pasar, pero no se pr