Capítulo 28. No es la primera vez.
Julián no pudo evitar la sensación de asco y confusión que le invadió al pensar en Elisa, lo que había hecho era rastrero.
—Si no me acosté con ella, ¿Cómo engendré a Rayito? —se preguntó demasiado angustiado para continuar en la cama, por eso sin pérdida de tiempo se levantó.
Estaba sudado, su corazón latía bastante acelerado y su respiración era demasiada agitada, se sentó en la cama, tomándose la cabeza, sintiéndose totalmente perturbado por los recuerdos que habían resurgido.
Siempre hab