Dalton intentó recomponerse, aunque sus manos temblaban y su voz se quebraba bajo el peso del momento. No podía creer nada de lo que estaba pasando, el chico que tenía en frente en efecto era su hijo, al menos en el exterior, pero su mirada le decía todo lo contrario. Era como si fuese un androide, frío, inhumano, totalmente ajeno a su entorno.
—Samuel —Musitó el ojiverde con la voz quebrada, buscando la más mínima señal de su hijo en aquella figura fría y transformada. Luego levantó la vista ha