Samuel se encuentra de pie junto a la cama de Gabriel, sus ojos llenos de furia contenida. Gabriel, con las manos vendadas y una expresión de dolor, lo observa con preocupación.
—Samuel, por favor, entiende. No quiero que te expongas más. No después de lo que pasó... No estás preparado para lidiar con esto solo, espera que me den de alta y ambos lo resolveremos. —Pidió Gabriel con voz temblorosa
—¡¿Qué quieres que haga, Gabriel?! ¡¿Simplemente dejar que Martínez se salga con la suya?! ¡Nos trai