Al llegar a la escuela, se encontraron con una mezcla de curiosidad y miradas de desaprobación de sus compañeros. Samuel sabía que su mala reputación seguía afectándolo, pero ahora, con Gabriel a su lado, sentía que podía afrontar cualquier cosa.
Entraron al aula y tomaron asiento juntos. A lo largo del día, Gabriel permaneció cerca de Samuel, asegurándose de que todo estuviera bajo control. Sabía que debía cumplir su misión sin levantar sospechas, pero también comenzaba a desarrollar un verdade