Alice se sintió como si el suelo se abriera bajo sus pies. La voz de Samuel, llena de preocupación y confusión, la golpeó con fuerza. ¿Cómo podía explicarle al pequeño que su padre estaba ahí, pero no realmente? La lucha interna entre querer proteger a Samuel y la necesidad de ser honesta era abrumadora.
—Sami... —Comenzó, tomando una respiración profunda. —Tu papá está... está en el hospital. No puede hablar contigo ahora mismo, pero está bien.
El silencio al otro lado de la línea fue pesado.