Capítulo 69 - Dignidad Herida.
Aprecie el silencio de la noche encerrada en mi habitación, mi padre tuvo que echarlos prácticamente, Marchal quería vigilarme, y su hermana asegurarse que no estuviera enferma.
Se regresaron a su cama confiando que mi padre no me dejaría salir. por mucho que no intento angustiarlos. los recuerdos en esta habitación me atormentan. Deseando salir corriendo.
Aprieto mi almohada y la muerdo para ahogar mi sollozo, al mirar la pared donde me acorralo por primera vez y mi cuerpo revive esa sensació