Capítulo 98: Una inesperada verdad.
Ilan paseaba junto al río, el murmullo del agua serenando sus pensamientos, cuando algo rompió su calma.
Extendió la vista y allí, en la orilla, yacía una chica, su cuerpo en un estado de transición imposible, mitad humana, mitad loba. Sin dudarlo, corrió hacia ella, sus instintos de protector, surgiendo con fuerza.
Al llegar a su lado, intentó despertarla, pero no reaccionó. La levantó en brazos, y la piel de ella, fría y moteada de pelaje beige, comenzó a correr. Ella apenas era un saco de