Capítulo 47: Enfrentamiento.
Con un gruñido profundo y amenazante, Oslo dejó caer su humanidad como una capa desgastada. Su cuerpo se contorsionó, huesos reacomodándose en el formidable esqueleto de un lobo gigantesco.
El lobo de Oslo, emitió un aullido salvaje, sus ojos brillando con una furia asesina. Sus patas delanteras golpearon el suelo con un estruendo, levantando nubes de polvo a su alrededor. Se lanzó hacia Brad con una velocidad sobrenatural, sus fauces abiertas y listas para desgarrar la carne de su enemigo.
“¡